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Redacción CarGlobe.mx

¿Más rápido, distraído o intoxicado? La muerte oculta en los accidentes automovilísticos.

La velocidad es un tema delicado y no siempre reditúa en un resultado positivo ni tampoco seguro. Cada día, el diseño automotriz apunta a un mejor desempeño y esto por supuesto incluye una mayor potencia y aunque los fabricantes de todo el mundo gastan fortunas desarrollando tecnologías para reducir lesiones y fatalidades, el hecho real es que estadisticamente el número de accidentes con sus consecuentes fatalidades sigue en aumento, sea por el creciente número de unidades vendidas anualmente; sea por la creciente imprudencia de los conductores.

Ya desde el 2012, la secretaría de salud señalaba a los accidentes automovilísticos como la primera causa de muerte y orfandad en niños de entre 8 y 14 años de edad y la primera causa de decesos entre los jóvenes del país. Una cifra alarmante si agregamos que, según el departamento de policía del Perú -país que ostenta el ignominioso título del mayor número de accidentes viales en el mundo- cada año mueren en el mundo alrededor de 1´200,000 personas a consecuencia de estos eventos.

Aunque se habla de que en cada accidente vial intervienen tres factores: Hombre, vía y vehículo, cuando menos el control de la vía –haciendo a un lado los factores climáticos que siempre están presentes y a veces son los causantes del accidente- escapa a nuestro alcance en lo que a medidas precautorias se refiere.

 

Alrededor del 7% de los accidentes que se suceden diariamente tienen que ver con el aspecto mecánico de las unidades. La suspensión, los amortiguadores y los neumáticos representan casi el total de este porcentaje, porque juegan un papel fundamental en el desempeño dinámico del coche.

 

Como un hecho irrefutable, no todos tenemos la misma capacidad para asimilar las fuerzas que actúan el movimiento del auto. La capacitación constante y permanente es necesaria para lograr un buen manejo. El peligro del manejo bajo el influjo del alcohol y las drogas así como el tan llevado y traído peligro de hablar o textear por teléfono celular mientras se maneja –al día de hoy, la primera causa de distracción al volante-, son factores determinantes.

En caso de sufrir un accidente bordo del auto es importante seguir líneas de previsión y comportamiento para salir ileso: Todos los ocupantes a bordo, deben llevar puesto el cinturón de seguridad de tres puntos y ajustar las cabeceras a la altura de los ocupantes para evitar el efecto “latigazo” que puede desembocar en serias lesiones cervicales. Los objetos susceptibles de salir disparados en el eventual caso de un impacto deben ir a la cajuela. Si el clima lo permite, es mejor viajar con las ventanas cerradas y el volumen del sistema de audio debe ser moderado para evitar distracciones.

Es una práctica común entre adolescentes subir las piernas al tablero cuando se viaja en el lugar del copiloto, lo que continuamente nos lleva a una lesión en muchos casos mortal. El conductor debe manejar con las dos manos sobre el volante, personalizando el ajuste de el asiento, el volante y los espejos retrovisores.

El exceso de velocidad, no guardar las distancias apropiadas, invasión del carril contrario y ebriedad son las primeras cuatro causas que provocan un accidente vial. Tristemente, poniendo atención en esta estadística, todos estos factores tienen que ver con el hombre. No con la vía, no con el automóvil.