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Manejamos la Porsche Cayenne 2019, la reina de las SUV deportivas

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A inicios de este siglo Porsche no era la firma fuerte que hoy conocemos, venía de una grave crisis y comenzaba a repuntar con sólo dos modelos: el legendario 911 y el recién lanzado Boxster. Pero lo mejor estaba por llegar con la Cayenne.

De la mano del Grupo Volkswagen, la casa de Stuttgart accedió a la plataforma de la Volkswagen Touareg y de ahí desarrolló Cayenne, una SUV deportiva que guardaba todo el ADN de la firma de Stuttgart y que a diferencia de lo que afirmaban los expertos, fue su más grande hit de ventas y la convirtió en una compañía con finanzas sanas.

Así que 16 años después de ese 2002, estamos al fin parados frente a la tercera generación de esta camioneta, que sin lugar a duda es espectacular y a pesar de ser más larga que su predecesora (6.3 centímetros), luce más compacta.

Ello gracias a que la altura del toldo se redujo casi 1 centímetro y el eje trasero ahora es 2.3 centímetros más ancho que el delantero, así que la postura de este vehículo tiene más peso abajo que arriba, y con ello nos da esa sensación poderosa y lista para salir disparada.

Si bien el frontal podría no tener grandes cambios, los mayores los encontramos en la fascia, donde hay nuevos faros de niebla y una tira de LED en las entradas de aire, sin embargo, las calaveras son totalmente nuevas, mucho más delgadas e inspiradas en las del 911, con ello también se gana una vista más refinada y delgada, pues le quitan peso al área media de la tapa del maletero.

Para el lanzamiento de este modelo en México sólo llegarán las versiones Cayenne y Cayenne S, la Turbo esperará hasta después del verano, ambas impulsadas por un motor V6 3.0 litros turbocargado de 340 caballos de fuerza (+40 hp) y 331 libras-pie de torque, mientras que la S sube la potencia a 440 caballos de fuerza (+20 hp) y 405 libras-pie.

Por su parte el Turbo tendrá un V8 biturbo 4.0 litros de 550 hp y 557 libras-pie

Todos los propulsores están acoplados a una caja automática Tiptronic de 8 velocidades que se une a un sistema de tracción integral. El uso de una Tiptronic en lugar de una PDK responde a la robustés de esta transmisión, que tiene que soportar mucha potencia y torque, en un vehículo de más de 2 toneladas.

Aún y que rebasa los 2,000 kilogramos de peso, los ingenieros de Porsche han reducido entre 10 y 65 kilogramos, dependiendo del modelo, que suenan a poco, pero si tomamos en cuenta que tienen más potencia y torque que sus predecesoras, tenemos una combinación ganadora que se siente cuando estás al volante.

Además, ahora encontramos de serie equipamientos como tracción integral activa Porsche 4D Chassis Control, suspensión neumática de tres cámaras y el Porsche Dynamic Chassis Control (PDCC), un sistema electrónico que compensa el balanceo de la carrocería, así como con los nuevos frenos Porsche Surface Coated Brake (PSCB) de altas prestaciones, que llevan una superficie cubierta por una capa de carburo de tungsteno.

Así que con todo esto en la mente salimos a retar los caminos de Monterrey y su sierra. Pero para hacer más emocionante la travesía, Tláloc nos acompañó al viaje e hizo que no dejara de llover en prácticamente todo el día.

Pero Cayenne está preparada para todo, y eso es lo interesante de estos vehículos, que gracias a sus programas de manejo podemos tener una SUV deportiva con la suspensión baja y grandes sensaciones al volante o bien, una camioneta alta y lista para cruzar lagunas o entrar a la terracería.

Así que el camino fue pan comido, con los neumáticos bien pegados en el pavimento y una montura que nunca se intimidó ante el reto.

Unos kilómetros más tarde llegamos una carretera llena de curvas en la subida hacia la cascada Cola de Caballo, un camino que lucía más como un tramo del Campeonato Mundial de Rallies que como una carretera normal, bucles, curvas cerradas, en subida, en bajada, asfalto mojado, todo lo necesario para ver de qué está hecha esta Cayenne y cuando decidimos acelerar a mitad de una curva, para ver su comportamiento, la electrónica hizo que el derrape de las llantas traseras fuera prácticamente imperceptible.

Así que tomamos confianza para ir un poco más rápido y no fuimos defraudados, el balance del vehículo, los materiales y los controles electrónicos hacen que te sientas como un gran piloto y siempre tengas el control de la Cayenne, sin perder esas sensaciones de emoción que debe brindarte un buen deportivo.

En el interior encontramos un estilo prácticamente calcado de Panamera, con una enorme pantalla multimedia de 12.3 pulgadas de alta definición, dos pantallas a color en el tablero, configurables, de 7.0 pulgadas, y más de 400 ajustes, que se pueden guardar en 7 perfiles diferentes, para que cada una de las personas que la manejan tengan un vehículo diferente.

Las Cayenne y Cayenne S ya están disponibles con un precio de entrada de $1,330,500 y $1,525,900, mientras que Cayenne Turbo arrancara desde $2,212,500.

AUTOR
Marco Robles

Marco Robles

Periodista automotriz desde 2006, fan del beisbol, del frío, los días nublados y los autos emocionantes.

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