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Redacción CarGlobe.mx

Jeep Cherokee Limited vs Jeep Cherokee TrailHawk

Un mismo nombre, dos diferentes mundos… así es el mundo Cherokee que descubrimos en nuestra primera comparativa de este 2014. Y es que a pesar de tratarse de dos modelos prácticamente idénticos, basados sobre la misma plataforma, la realidad es que cada uno de ellos se enfoca meticulosamente a satisfacer las necesidades de un mercado distinto.

Por un lado nos encontramos con el refinamiento de una variante (Limited) citadina equipada hasta los dientes con todo lo necesario para hacer frente al estrés de la vida cotidiana, típica de las grandes urbes en donde el confort se convierte en un aliciente bien recibido por quien sabe lo que se siente quedarse atascado en el tráfico por horas.

Y por el otro lado tenemos el poderío de una cabra de monte que bajo el sello TrailHawk nos ofrece las mismas capacidades todo terreno que han convertido a la marca Jeep en sinónimo de aventura y adrenalina.

Una misma cara

Ambas comparten el mismo ADN en diseño que se ve reflejado por la imagen inequívoca que surge a partir de la alianza Fiat-Chrysler. El resultado como podrán ver, es la creación del primer Jeep (desde hace años) en mostrar una imagen completamente apartada de la legendaria silueta cuadrada y robusta que ha caracterizado a la marca, cambiándola por una imagen que a pesar de ser realmente controvertida, no deja de mostrar ciertos rasgos inconfundibles que hacen que se le reconozca como un legítimo Jeep aún desde lejos.

Estamos hablando de principio de las siete barras que conforman la parrilla; las cuales, en esta ocasión además de mostrar un diseño realmente extravagante vienen acompañadas de un juego de luces separadas entre sí al puro estilo (Nissan) Juke. Arriba encontramos los cuartos y direccionales, en la parte media los faros principales, y finalmente hasta abajo las unidades de niebla. Para la versión TrailHawk los ganchos de arrastre rojos y los rines negros son exclusivos y distintivos.

Sin lugar a dudas un diseño que hace falta ver en persona para poder dimensionar el alcance visual que tiene, porque para ser sinceros, no existe hasta el momento ningún estudio fotográfico que hayamos conocido que logre transmitir en lo más mínimo la realidad de su presencia. Hay quienes la aman y hay quienes la odian.

Por dentro cada una de nuestras rivales muestra modales prácticamente idénticos con soluciones enfocadas a la comodidad, la conectividad y la seguridad. Hablamos de tapicerías de piel, Aire Acondicionado de dos zonas, sistema de entretenimiento UConnect, pantalla táctil de 8.4 pulgadas, navegador GPS, sistema de audio con nueve bocinas, centro de conectividad multimedia, luces ambientales de Leds, volante y asientos calefactables, diversas bolsas de aire, controles de velocidad crucero en el volante, sistema de encendido por botón, sistema LineSense, monitoreo de punto ciego y ruta transversal de reversa, etcétera.

Aunque ambas ofrecen lo mismo en equipamiento, la versión TrailHawk complementa lo anterior con detalles distintivos únicos para la versión, como son las costuras en color rojo a modo de contraste, los tapetes de uso rudo, y por lógica los controles de tracción off-road.

Diferentes modales

Bajo la piel encontramos otro diferenciador entre ambos modelos; y es que mientras que la versión Limited está equipada con un motor de cuatro cilindros y 184 caballos de potencia, en la variante TrailHawk nos encontramos con la joya de la familia Chrysler, el motor V6 Pentastar de 271 caballos. En ambos casos la transmisión es la nueva caja automática de nueve velocidades y una dirección electro asistida.

Pero dejando a un lado las similitudes y pequeñas diferencias, lo que realmente separa a cada una de su entorno para el que han sido concebidas es el manejo y sus intenciones. Porque mientras que la variante Limited denota un andar suave y progresivo, la opción TrailHawk denota una marcha mucho más robusta y pesada.

En ambos casos la entrega de potencia no es realmente sorprendente para ser sinceros, dejando a un lado el pensamiento que con una trasmisión de nueve relaciones la entrega de potencia sería mucho más explosiva desde muy por debajo del tacómetro. Este asunto se ve reflejado de manera negativa en el consumo de combustible de ambas, ya que mientras en la TrailHawk el incremento de peso (aunque en realidad no es mucho 2,291 kg vs 2,495 kg) podría ser un motivo más que entendido para que las cifras de consumo no sean realmente alentadoras, en la versión citadina los números que arroja nos dejan pensando que sería con una mejor programación de la caja.

La posibilidad de manejar con la caja puesta en modo “manual” permite que uno exprima un poco más de potencia al motor, pero no permite que uno “frene con motor” en caso de ser necesario porque la transmisión se protege por encima de las 3,000 rpm.

La respuesta del chasis y el esquema de suspensión de tipo McPherson al frente y MultiLink en la parte posterior la percibimos algo dura, aunque no incómoda. Tal vez para algunas personas la puesta a punto no sea la más cómoda, pero hay que recordar que se trata de un vehículo con prestaciones todo terreno… aunque solo la versión TrailHawk sea capaz de ello.

En este apartado no cabe ninguna queja al respecto, porque como buen Jeep, esta versión es capaz de hacer frente a cualquier obstáculo que se le presente gracias al uso del sistema de tracción off-road Jeep Active Drive Lock y al sistema de control de velocidad off-raod Select Speed. Aquí el único obstáculo será uno mismo y la capacidad de sortear el alza de adrenalina que genera el manejar fuera del asfalto.

¿Y entonces cual?

En conclusión y siendo realmente analíticos, la Jeep Chreokee 2014 nos ha dejado un grato sabor de boca, no sin dejar a un lado algunas áreas de oportunidad que podrían hacer de este producto un verdadero parte aguas en el segmento.

Y es que si comparamos a este controvertido modelo con la competencia, creemos que la Honda CR-V (líder en el segmento) tiene una gama de precios mucho más atractiva que a la postre podrían terminar por definir la compra de un posible cliente. Además, también hay que reconocer que por el precio de una Jeep Cherokee TrailHawk uno podría inclusive voltear a ver una Grand Cherokee de entrada.

Sin lugar a dudas la compra de un modelo como este estará determinada en las preferencias del cliente hacia los deportes extremos y los caminos a campo traviesa. ¿Ustedes por cual se decantarían?