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Pablo Monroy

A subasta uno de los Ford GT de preproducción

Hablar del Ford GT es sinónimo de gran rendimiento, altas prestaciones y por supuesto historia. Su llegada al mercado sirvió de pretexto tanto para celebrar el centenario de la forma del óvalo azul, así como para rendir homenaje a los GT40 de carreras que consiguieron batir a Ferrari en las 24 Horas de Le Mans a finales de la década de los 60.

Uno de sus principales rasgos de identidad era el enorme motor V8 5.4 litros sobrealimentado que desarrollaba 550 caballos de fuerza, y que hacia las delicias de todo aquel que se pusiera a sus mandos, al mismo tiempo que asombraba con su inconfundible sonido. Pero no sólo esto, sino que también presentó muchos materiales de vanguardia en su construcción y soluciones de ingeniería eficaces, que se pusieron a prueba con la construcción de varios prototipos de preproducción para garantizar que todos estos sistemas funcionaran a la perfección.

Uno de ellos fue el CP4, el mismo que va a ser puesto bajo el martillo próximamente por la por la casa de subastas Worldwide Auctioneers. Se trata de un modelo que fue utilizado para probar los sistemas de suspensión, dirección y climatización, además del comportamiento dinámico del coche. A diferencia de los otros prototipos, pues sólo se conoce de la existencia de tres más, es el único registrado para uso en carretera y su velocidad máxima no está limitada. Recientemente el auto en cuestión realizó un viaje de más de 4 horas por carretera,desde Sarasota hasta el Concours d’Elegance en Amelia Island, Florida, Estados Unidos, sin ningún problema.

Además, este también fue el primer prototipo que alcanzó 322 km/h en las pruebas y presenta algunos detalles únicos que no se encuentran en los otros prototipos o modelos de producción. El más notable de ellos es un compuesto fabricado en fibra de carbono y una piel especial para las vestiduras que se consideró muy costosa para colocarla en los modelos de producción. No obstante, cuenta con unos faros delanteros con los intermitentes integrados, una cubierta del motor específica y un pomo diferente.

El CP4 también se construyó sin bolsas de aire ni aislantes acústicos para el habitáculo, y lleva las firmas de los 15 ingenieros del proyecto Ford GT; se espera que el coche supere el millón de euros.