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Marco Robles

El día que manejamos… el Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid Sport Turismo

MÁLAGA.- Híbrido y aburrido, son dos palabras que muchas veces relacionamos de inmediato, pero cuando le agregamos el escudo de Porsche, la ecuación cambia y nos anticipa un vehículo emocionante y lleno de pasión, como el Panamera Turbo S E-Hybrid Sport Turismo, un wagon de tracción integral y 680 caballos de fuerza.

Para la segunda generación del Panamera Porsche aprovechó la gran recepción que tuvo hace el concept car Sport Turismo en 2012 y lanzó una versión guayín de su vehículo ejecutivo, que estéticamente es espectacular y dinámicamente está en otro nivel.

Para las angostas vías europeas este auto es grande, muy grande, pero el sonido ronco del propulsor en modo Sport y Sport + encuentra una gran caja de resonancia en los caminos de montaña que pierden la calma con el paso de nuestra montura.

El camino nos abre una larga recta, vacía, sin policías ni cámaras a la vista, así que giramos la perilla del volante al modo Sport +, frenamos un poco y después, acelerador a fondo. La ficha técnica dice que el tren motriz es capaz de impulsar las 2.3 toneladas de peso de este vehículo en 3.2 segundos hasta 100 kilómetros por hora, gracias a un torque combinado de 626 libras-pie.

La velocidad máxima es de 308 km/h, pero la recta y nuestra negativa de ir a dar al calabozo nos deja en 180 km/h al final de la recta, pero la sonrisa en el rostro no puede ocultar que acabamos de vivir una de las experiencias de aceleración más emocionantes de la vida, el empuje de un súper deportivo en el cuerpo de un vehículo ejecutivo y elegante.

El tamaño y peso de este vehículo, hace que se sienta más la transferencia de peso cuanto tomamos curvas a una velocidad alta, pero el trabajo de los ingenieros hace que sea muy estable y siempre preciso, incluso cuando el camino se estrecha drásticamente y parece que llegamos con un gigante a Lilliput, no hay forma de que entre otro auto en contra sentido.

Así que rezando todas las pelgarias que nos sabemos, seguimos por el serpenteante camino con paso alegre. Las paletas de cambios nos ayudan a mantener las revoluciones arriba, para salir mejor de las curvas y la precisión de la dirección nos deja impresionados, la soltura con la que danza al ritmo de las curvas es asombrosa y enamora en muy pocos kilómetros.

Este camino nos lleva hasta una autopista donde la ausencia de más autos nos incita a frenar a cero y volver a acelerar a fondo. La potencia y el torque que entrega del tren híbrido es impresionante y es tan poderosa que el testigo del control de tracción parpadea más rápido que los radares del periférico el viernes por la noche mientras las llantas rechinan.

Saciados de emociones y vigilados por radares de velocidad, decidimos volver al modo Normal y disfrutar de un vehículo de lujo, del confort de los enormes asientos (que pueden ajustarse de forma eléctrica perfectamente al cuerpo o bien, ser bastante amplios), así como del poder del sistema de sonido Burmester que agrega unos 20 kilogramos de bocinas.

Aquí es donde descubrimos la otra cara de este Panamera Turbo S E-Hybrid, esa que busca que cuando andemos en el día a día por la ciudad, podamos disfrutar de un auto eficiente y amigable con el ambiente, que promete un consumo promedio de 3.0 litros de gasolina cada 100 kilómetros. Sinceramente nunca logramos llegar a esa cifra, pero sí nos quedamos en unos 10 kilómetros por litro, que para un auto con esta potencia y peso son más que buenos (hay sedanes familiares que les cuesta trabajo llegar a estas cifras).

Al ser un híbrido enchufable (Plug-in Hybrid), las baterías del sistema híbrido se pueden recargar en una estación como cualquier vehículo eléctrico para tener el 100 del poder disponible, con ello, este vehículo puede recorrer 49 kilómetros en modo eléctrico puro con una velocidad máxima de 140 km/h. Mientras que en camino unos regeneradores de frenada y el aprovechamiento del movimiento del motor cuando no está empujando el auto, también nos ayudan a ir recargando los acumuladores.

No existe un Porsche aburrido, no importa el tamaño, la forma o las palabras que acompañen el nombre, un Porsche siempre será sinónimo de altas emociones y tecnología de punta.

AUTOR
Marco Robles

Marco Robles

Periodista automotriz desde 2006, fan del beisbol, del frío, los días nublados y los autos emocionantes.

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