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Marco Robles

El automovilismo está de luto, falleció Niki Lauda

 

El gran Niki Lauda ya descansa en paz. No fue en un bólido de carreras, si no apaciblemente en su casa en Viena, Suiza, donde la muerte lo encontró este lunes 20 de mayo a los 70 años de edad, luego de varios meses con problemas de salud que desde el año pasado lo mantuvieron alejado de las pistas de carreras.

Lauda fue tres veces Campeón Mundial de la Fórmula 1 (1975,77 y 84), pero más allá de esas coronas y sus 25 victorias de Gran Premio, el austriaco siempre dejó su huella como un gran desarrollador de autos, como un perfeccionista y como uno de los deportistas con una determinación implacable que regresó a correr en 1976 tan sólo 42 días después de un grave accidente en el Nürburgring.

El 1 de agosto de 1976, mientras disputaba el Gran Premio de Alemania en el Nüirburgring, Lauda perdió el control de su monoplaza al salir de una curva, el Ferrari 313 T2 impactó el riel de seguridad y se prendió en llamas de inmediato, unos segundos después, cuando el auto quedó detenido a media pista, Brett Lunger lo golpeó con su Surtees-Ford.

Arturo Merzario, Guy Edwards y Harald Ertl detuvieron sus autos y corrieron a tratar de ayudar al austriaco, mientras los oficiales trataban de apagar el fuego. Merzario también sufrió quemaduras en el rostro y la inhalación de gases tóxicos mientras trataba de ayudar a sacar a Lauda.

Tras apenas un mes y medio del accidente, Lauda regresó a la actividad en el Gran Premio de Italia, donde finalizó cuarto, buscando su segunda corona, que a la postre fue para el británico James Hunt de McLaren.

En 1977 sumó su segunda corona con Ferrari, y luego corrió dos años con el equipo Brabham, para luego tomarse un par de años sabáticos, mismos que lo regresaron a la máxima categoría al volante de los nacientes McLaren de fibra de carbono de Ron Dennis en 1982, con los que alcanzó su tercer cetro mundial en 1984, con Alain Prost como coequipero. Al final de la temporada de 1985 se retiró definitivamente de las carreras.

Niki Lauda era hijo de una acaudalada familia austriaca, por lo que además de los autos de carreras, los aviones también eran su pasión, por lo que en 1979 fundó la línea aérea Lauda Air, misma que en diciembre del 2000 se unió a Austrian Airlines y finalmente desapareció en abril de 2013.

El tricampeón mundial tampoco pudo estar mucho tiempo lejos de las pistas por lo que 1993 tomó el rol de asesor del equipo Ferrari a petición de Luca Cordero di Montezemolo, mientras que en 2001 fue nombrado jefe del equipo Jaguar, que había nacido en 1999 cuando Ford compró el equipo del también tricampeón de la F1, Jackie Stewart.

Luego del fracaso de Jaguar, Niki Lauda trabajó varios años como analista de Fórmula 1 para diversos canales hasta que en septiembre de 2012 fue nombrado presidente no ejecutivo del equipo Mercedes-AMG y su primer gran movimiento fue convencer a Lewis Hamilton de que abandonara McLaren por la escudería alemana, jugada que le ha valido a Mercedes cinco campeonatos consecutivos y cuatro para Hamilton.

La gorra roja de Lauda, que utilizaba para cubrir las heridas y marcas que quedaron después de su accidente, se convirtió rápidamente en un clásico del paddock de la Fórmula 1 y por su puesto, Lauda cobraba por exhibir los logotipos en ella.

El automovilismo llora la partida de uno de sus hijos consentidos, que desde hoy es parte de una constelación de leyendas de la Fórmula 1.

Adiós Nikki Lauda

AUTOR
Marco Robles

Marco Robles

Periodista automotriz desde 2006, fan del beisbol, del frío, los días nublados y los autos emocionantes.

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