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Rodrigo Ponce de Leon

¿Cómo compro un coche usado? Primera parte

Para nadie es un secreto que comprar un automóvil es un evento que se festeja bien. Es por esto que usualmente se trata de una comprar razonada, orientada a que no genere ningún problema, pero cuando la unidad en cuestión es de segunda mano, el margen de éxito en este particular es sumamente estrecho.

Por todos lado se anuncian y se ofrecen autos usados con la promesa de que comprarás una verdadero carruaje al precio de una carreta: y es así, hay coches que a simple vista prometen, pero una vez prendidos y rodando no son mas que un montón de chatarra unida –en el mejor de los casos- con el polvo acumulado por sus años de fiel servicio. Es aquí cuando vale la pena priorizar los aspectos a mirar cuando se compra un coche usado.

 

Primero checa que todos los documentos estén completos y en buen estado. Pide al vendedor ir a un ministerio público con el auto y los papeles para verificar que no exista reporte de robo; estás en tu derecho. Considera los posibles adeudos en tu negociación para el precio final.

Como un buen inicio, recomendaría una revisión ocular del auto en cuestión para determinar el estado general de la carrocería, generalmente , la primera impresión es la mas certera. Fíjate en las variaciones de tono en la pintura, ya que son signo de reparaciones previas, que no esté quemada ni descascarada la pintura, mucho menos picada la carrocería. Revisa el interior de las salpicaderas para algún signo de oxidación.

Una vez abierto el cofre, observa en el hueco del motor que no existan deformaciones en las paredes o en las puntas de las plataforma, se encuentran al frente y abajo, pegadas al radiador. Usualmente, en estos puntos te enteras de los golpes fuertes que ha tenido el auto, ya que al no estar a la vista, son aspectos que los hojalateros no se ocupan en arreglar. Debes checar que puertas, cofre y cajuela cierren sin problemas, busca signos de descuadre en las ranuras entre las partes móviles; deben ser uniformes de principio a fin, por ejemplo entre una puerta y la salpicadera.

Trata de conocer el auto en cuestión en las primeras horas del día ya que el coche ha estado en reposo durante la noche y es mas fácil observar comportamientos que ya con el motor caliente no podrás percibir. Observa el motor con el cofre abierto antes de encenderlo -aunque a veces lo lavan para efectos de venta, el aspecto general del motor habla mucho del cuidado que ha tenido el coche entero-.

Pide al vendedor que lo encienda, no debe haber vibración alguna. Si la hay, la máquina puede tener problemas internos o en el mejor de los casos tendrás que considerar sustituir los soportes del motor y de la caja; empieza la cuenta, hay que recordar que las piezas para los coches usados también te las cobran como nuevas.

Observa las exhalaciones del escape: el humo blanco es mala señal porque nos habla de anillos de retención de aceite o de guías de punterías en mal estado. El problema es peor si se observa humedad viscosa en las paredes del tubo de escape. Observa el piso del lugar en donde se encuentra aparcado el auto en busca de señales de goteo de fluidos y lubricantes. Checa el estado de las mangueras que conectan el motor al radiador, si está en buen estado, debe ser semi rígida al apretarla y no tener marcas de fugas y goteos. Si el dueño del coche accede, lo mejor es llevar el auto con tu mecánico de confianza para hacer un reconocimiento del estado general del motor.