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Marco Robles

Porsche Rennsport VI, la mejor fiesta del mundo

Esto es tierra sagrada, un lugar al que a cualquier amante de los automóviles les gustaría entrar. Una de las pistas con más historia en Estados Unidos nos recibe para festejar el Porsche Rennsport VI. Esta es la reunión de automóviles de carreras de Porsche más importante del mundo, un evento que reúne a más de 200 bólidos de la firma alemana en un festival que celebra la gran herencia en las pistas de la firma alemana.

El Rennsport es un evento que no tiene una periodicidad, se celebra entre cada tres y cuatro años en Laguna Seca, pero con los 70 años de Porsche celebrándose este año, era imposible que no se celebrara esta fiesta.

Esta reunión es organizada por el Porsche Club de Estados Unidos, pero que cuenta con todo el apoyo monetario y logístico de Porsche AG.

Desde que salimos muy temprano de nuestro hotel, en Monterey (a unos 30 minutos de la pista) es inevitable ver y escuchar los motores de varios 911 rondando por los alrededores, los más viejitos con ese característico sonido del motor bóxer y los más nuevos, con el ronco rugido emanando de los escapes.

Con una mañana muy fresca y la neblina apoderada de todo el trazado, nos pareció un buen momento para salir a caminar y admirar todas las joyas que rondaban por el paddock de Laguna Seca.

El olor a gasolina mal quemada es un clásico de cualquier auto de carreras y más cuando sus épocas de gloria pasaron hace algunas décadas. Es uno de los mejores aromas en el mundo.

De fondo el sonido de varios motores a altas revoluciones nos acompañan mientras descubrimos que Porsche disfrazó a algunos Panamera, que servían de taxi para llevarte a diferentes partes de la pista, con diseños que recordaban a grandes autos campeones de Le Mans, incluido el Pink Pig, que este año se llevó la categoría LMGTE Pro, y que se inspiró en un 917 LH que corrió en 1971.

Los 356, el primer modelo lanzado por Porsche hace 70 años, descansaban bajo una enorme carpa, a su lado una docena de 911 de primera generación, tras ellos un estacionamiento VIP nos dejaba con la boca abierta de los modelos que reposaban en él. Un 911 GT3 verde, acompañado por dos 924 Turbo, más adelante un 911 GT2 RS, otro 911, otro 911, en diferentes especificaciones, de distintas épocas, todos juntos en una fiesta que se centra en lo único que tienen todos los Porsche en común, su amor por las altas prestaciones.

Pero así como es impresionante el despliegue de modelos por el paddock, es igual de imponente la cantidad de leyendas que la firma trajo para esta celebración, grandes campeones como Jacky Ickx, Derek Bell, Richard Attwood, Jackie Olivier, Gijs Van Lennep y más de una decena de pilotos que forjaron el nombre de Porsche en las pistas de carrera.

“El Rennsport es un festival, es un lugar donde la gente está inmersa en la acción, no viene a sentarse a una tribuna, puede vivir de primera mano la experiencia. Aquí el precio de tu entrada no limita tu experiencia”, afirma Jacky Ickx, ganador seis veces de las 24 Horas de Le Mans y un Rally Dakar, mientras revisa su reloj y voltea a ver la larga fila de autos que se ha formado en la entrada de la pista.

Ninguna fiesta puede estar completa sin las sorpresas, así que para abrir boca, el primer día, el expiloto, Mark Webber y Detlev von Platen, miembro del Consejo Directivo de Porsche AG responsable de Ventas y Mercadeo, levantaron el telón de la nueva generación del 935, un vehículo montado sobre la plataforma del 911 GT2 RS, inspirado en la leyenda de uno de los grandes vehículos de carrera de Porsche, el 935/78, que los fans apodaron Moby Dick.

Este deportivo de 707 hp tendrá una edición limitada a 77 unidades, fabricadas por Porsche Motorsport, con un precio de 701.948 (sí, los últimos cuatro dígitos del precio representan el año de fundación de la marca).

Al día siguiente el hermoso 356 No.1 (que fue restaurado totalmente), el mismo vehículo con el que Ferry Porsche patentó la marca el 8 de junio de 1948, dio la vuelta al trazado con Wolfgang Porsche, nieto de Ferdinand, al volante.

También, el asfalto de Laguna Seca recibió al 919 Hybrid Evo, el nuevo poseedor del récord de vuelta absoluto del Nürburgring y que nos muestra el potencial real de los autos LMP1 que corren en Le Mans. Su sonido y el poder que deja sentir cuando pasa frente a ti es indescriptible.

Por supuesto, junto a toda esta alineación de grandes autos, no podían faltar grandes campeones del automovilismo deportivo como el 953 Dakar, que ganó ese rally en 1984, el 917K Martini Racing que ganó Le Mans en 1971, una docena de unidades de los hermosos 956 y 962, que dominaron Le Mans en los ochenta y por su puesto, el 911 RSR, que este año ganó la categoría LMGTE Pro de Le Mans.

Las carreras en la pista ofrecieron un gran momento para ver en acción autos que quizá muchos nunca vimos en vivo y a muchos otros revivir sus sueños de infancia.

AUTOR
Marco Robles

Marco Robles

Periodista automotriz desde 2006, fan del beisbol, del frío, los días nublados y los autos emocionantes.

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